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Cómo nos relacionamos con el tiempo:




Nuestra personalidad, ese particular modo de ser de cada uno, irrepetible, tiene también una relación particular con el tiempo.


El tiempo, ese desvelo ancestral de la humanidad, transcurre inmutable, mientras todo va mutando.

24 horas dijo el “Creador socialista”, dándonos a cada uno igual y para siempre 24 horas cada día.

El tiempo trascurre, más allá de nosotros y nuestras cosas, ahora mientras escribo, ahora que me lees.


Cómo nos relacionamos con el tiempo... (aquel a priori Kantiano que nos excede…)


Veamos estas frases que solemos decir y escuchar y nos pueden ilustrar:

No me alcanza el tiempo; me saca tiempo; tengo que hacer rendir mi tiempo; aprovecharlo; corro detrás del tiempo; me sobra tiempo…

El tiempo es tirano; me ocupa tiempo; no tengo tiempo...


Cuando observamos con un poco más de atención, vemos que a menudo, intentamos poner en el día, más cosas de las que entran, y empezamos a correr… en vano.

Stress, ansiedad e irritación sobrevienen al intentar lo imposible… no entran dos autos en una sola cochera, no entran más cosas en un día, que las que ocupan 24 horas…

Nunca hagas lo imposible”, me gusta decir.


Tenemos una forma personal de relacionarnos con el tiempo y solemos poner más cosas de las que caben en un día, más o menos igual cantidad, o menos y el tiempo parece sobrar…


Mandatos, exigencias, pretensiones omnipotentes, presiones, alteran el curso saludable de las cosas.


¿Cómo usas tu tiempo?

Te propongo tomar conciencia de que el tiempo es nuestro, lo administramos cada uno y distribuimos nuestras propias 24 horas, cada día.


El tiempo no hace conmigo, soy yo el que hace en el.


Hacerme cargo de las elecciones y prioridades, reconocer mi forma de distribuir mis tareas y adecuarlas la realidad de cada día, puede ser de crecimiento y sanación.

“El día tendría que tener 25 horas…” pero no tiene !


Es nuestra personalidad, nuestro estilo, el que establece y despliega su particular relación con el tiempo.

Así el puntual sigue siendo puntual, el atareado se desborda una y otra vez y el que se detiene, saborea a menudo…


De aceptar y de poner límites… de eso se trata.


Tomar conciencia y examinar mi relación con el tiempo, puede llevarnos a importantes descubrimientos y subsiguientes cambios.

¿Cómo distribuyo mi tiempo…?


Una relación apropiada con el tiempo, puede redundar en salud, armonía, bienestar y mejores contactos e intercambios en el presente.


Y propiciar como nos cuenta el siguiente artículo, mejores ratos en medio del tiempo.


https://www.clarin.com/opinion/carrera-mejor-correr_0_NkRKLjWQb.html




Dr. Claudio Casas

Psiquiatra, Terapeuta Gestáltico

cpcasas@intramed.net


Comentarios

  1. Así es, son los estilos y personalidades lo que nos hace tratar con el tiempo, es la marca de cada individuo, para algunos una virtud ,para otros una esclavitud , hay un frase que dice ... el hombre le teme al tiempo y el tiempo a las pirámides...

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  2. Gracias Claudio, siempre tan claro y oportuno con los conceptos .

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